Qué debes tener en cuenta para tu altar de muertos

La celebración de día de muertos es una tradición mexicana inspirada en celebrar y honrar a los muertos. El altar de muertos consiste en colocar un espacio en donde los muertos y vivos puedan compartir un momento de reunión.

 

La ofrenda a los muertos busca reencontrar a la persona fallecida a través de la memoria; es por esto que muchas personas colocan los platillos favoritos de la persona, artículos o accesorios que normalmente utilizaban, incluso en algunas ocasiones agregan cartas o calaveritas literarias redactadas para la persona.

 

 

Cosas que no pueden faltar:

 

Sal: Se utiliza para que las ánimas no se corrompa en sus viajes de ida y vuelta y puedan regresar el año siguiente.

 

Flores de Cempasúchil: funcionan como símbolo de festividad, con el aroma y el color alegran al ánima que al marcharse se irá contenta.

 

El agua: utilizada para que las almas sacien la sed después del largo recorrido hacia el mundo de los vivos y recobran fuerzas para regresar.

 

Veladoras: significan la luz, la fe y la esperanza y se utilizan para guiar a las ánimas de regreso a sus hogares.

 

Incienso: es utilizado para limpiar el hogar de los malos espíritus y que el alma del ser querido pueda llegar a casa sin ningún peligro.

 

El pan: es una forma religiosa, al ser "el cuerpo de Cristo", es una manera de ofrecer un reencuentro fraternal.

 

El retrato del fallecido: debe estar escondido de tal manera que únicamente pueda verse a través de un espejo, como forma de dar a entender que está aquí pero no se le puede ver.

 

Calaveras de azúcar de diferente tamaño: La pequeña está dedicada a la Santísima Trinidad, la mediana representa que la muerte está siempre presente y la grande al Padre Eterno.

 

Papel picado: se utiliza para representar el viento. El color amarillo y el color morado empleados en el papel picado o las cadenas de papel representan respectivamente pureza y duelo.

 

Finalmente recuerda que esta tradición puede comenzar desde el primero de noviembre, por lo que el altar debe estar preparado para recibir a los muertos desde la noche del 31 de octubre. Algunos también consideran las fechas de esta tradición de la siguiente manera: 

 

29 de octubre: dedicado a las personas que murieron ahogadas.

 

30 de octubre: En este día se le hace homenaje a aquellas almas solitarias u olvidadas. Se coloca un vaso de agua.

 

31 de octubre: Este día se recuerda a los niños que se encuentran en el limbo, es decir, los no nacidos o los que no fueron bautizados.

 

1 de noviembre: Se recuerda a aquellos que hayan fallecido en la infancia.

 

2 de noviembre: Es el día que se honra a las personas que hayan fallecido en su vida adulta.