Síndrome del "nido vacío": casa o departamento nuevo

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Así se le llama al sentimiento general de tristeza e incluso abandono que pueden llegar a sentir padres y tutores cuando uno o más hijos deciden dejar el hogar familiar, es decir, en esta analogía con el hogar de las aves, el que vendría a ser su nido hasta ahora, dejando con su partida una efectiva sensación de que este se ha vaciado, quedando una vez los más sólo los padres (en caso de que ambos vivan aún), como al principio.

Esta sensación generalmente se asocia más con el género femenino que con el masculino, quizás por el lazo maternal que por motivos biológicos, culturales y sociales es más fuerte o presente que el del padre hacia con sus hijos; sin embargo, también llega a sucederles a los hombres.

El matrimonio de los hijos puede también llegar a contribuir a generar estos sentimientos, dado que el lugar ocupado por el ahora cónyuge suele cobrar más importancia, relegando un tanto las opiniones e injerencia de los progenitores.

Una relación dependiente entre padres e hijos puede agravar la situación, al grado de caer en una depresión, y es que los factores son muchos: seguir viviendo y recordar todos los momentos que sucedieron en casa, las fotos y los álbumes familiares, los muebles, la zona misma que rodea al “nido”, todos ellos pueden ser el gatillo de la nostalgia.

Por ello, una buena solución al respecto podría ser mudarse a una casa o departamento nuevo. Las ventajas que esto trae consigo son muchas, ya que este cambio de domicilio ayuda a dar un “nuevo aire” a los padres, que en situaciones como la jubilación, por ejemplo, tienen menos ocupaciones, siendo más propensas a la melancolía a falta de una “terapia ocupacional” que colateralmente representa tener un trabajo.

Si se piensa bien, también tiene beneficios económicos: si ya no están los hijos, se puede optar por un departamento nuevo que se adapte mejor a las necesidades de la pareja sin hijos, es decir, una recámara o hasta dos si se quiere un lugar para que las visitas pernocten; mayores comodidades que les ahorren tiempo y distancias de traslado, como las amenidades que ofrecen los desarrollos mas vanguardistas; menor costo por mantenimiento y predial, al ser espacios mas reducidos; un balance positivo en lo económico si se vendió la casa familiar y se adquirió un departamento de menor costo, que para el caso podría ser incluso pagado de contado, evitando así los gastos asociados con los intereses de un crédito hipotecario.

Para tomar esta y otras decisiones sobre inversión, te recomendamos nuestra guía gratuita que desmenuza el tema y te da los principios básicos que debes saber antes de dar este importante paso.

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